Skip to content

Bin Laden ya no vive aquí

mayo 7, 2011

 

¿Pero de ver­dad nos cree­mos que Bin Laden había estado viviendo cerca de la capi­tal de Pakis­tán, “rodeado de fuer­tes medi­das de segu­ri­dad”, sin que nadie lo notara?

Viñeta: La muerte de Obama (Vergara)

Por: Juan Car­los Monedero

“Se ha hecho jus­ti­cia”. Bin Laden, un ser humano, ha sido, al pare­cer, ase­si­nado (junto a otras cua­tro per­so­nas más) en Pakis­tán. Eli­mi­nado. Que los muer­tos no hablan. “Se ha hecho jus­ti­cia”, dice el Pre­si­dente de los Esta­dos Uni­dos que, ade­más, es Pre­mio Nobel de la paz. Un hom­bre justo. No con­ve­nía que Sad­dam hablara y fue col­gado. Tam­poco que lo hiciera Bin Laden. Acri­bi­llado. El siguiente en la lista, Gadafi. Deci­sio­nes de hom­bres jus­tos. “Qué Dios les ben­diga”, ter­mina Obama. Los dio­ses y los terro­ris­tas tie­nen la ven­taja de que sólo los ven los que tie­nen fe. Los demás sólo vemos los efec­tos, no las cau­sas. Curio­si­da­des teológicas.

En un país cono­cido como España, donde los prin­ci­pa­les par­ti­dos y los jue­ces prohí­ben a otros par­ti­dos pre­sen­tarse a las elec­cio­nes por su “apo­lo­gía de la vio­len­cia”, la orgía ver­bal que ha desatado el ase­si­nato del ex-agente nor­te­ame­ri­cano Bin Laden no deja de ser otra vuelta de tuerca más en el dis­pa­rate de esta fase deca­dente del sis­tema. Cuen­tos para inge­nuos en un momento de la his­to­ria donde muy pocos están enga­ñando a muchos dema­siado tiempo. ¿Pero de ver­dad nos cree­mos que Bin Laden había estado viviendo cerca de la capi­tal de Pakis­tán, “rodeado de fuer­tes medi­das de segu­ri­dad”, sin que nadie lo notara?

Por el prin­ci­pio de no con­tra­dic­ción, pen­sá­ba­mos que un poco de cohe­ren­cia ven­dría bien para las cosas del pen­sa­miento. Si sabe­mos que en Irak no había armas de des­truc­ción masiva, ¿sig­ni­fica eso que Bush podría ser aba­tido en una acción de comando por ase­sino? Noso­tros sabe­mos que no, pero parece que no es el caso de los prin­ci­pa­les par­ti­dos polí­ti­cos espa­ño­les y euro­peos. Si la vio­len­cia viene de un lado es terro­rismo, cobar­día, vesa­nia. Si viene de otro, ben­dita jus­ti­cia y pon­de­rado uso de la fuerza.

Mien­tras se san­ti­fica por el pro­ce­di­miento express al gran encu­bri­dor Juan Pablo II o se ase­sina, con modos sha­kes­pea­ria­nos a los hijos de Gadafi –por parte, puro Mac­beth, de quien fuera su anfi­trión unos meses atrás-, viene el Nobel de la paz Obama a colo­carse el galar­dón sueco sobre el pecho y, en un momento com­pli­cado por el encum­bra­miento de Guan­tá­namo como el refe­rente mun­dial de la nega­ción de los dere­chos huma­nos, aprieta el gati­llo de su apor­ta­ción al bie­nes­tar del mundo e invita a los infan­ti­les acom­pa­ñan­tes de esta sarta de cuen­tos a con­ti­nuar con la segunda parte del entre­te­ni­miento. Se trata ahora de un poco de san­gre des­pués de la amo­rosa boda real de la Casa de Wind­sor y el más pro­vin­ciano duelo (aun­que con exten­sión por el mundo lati­noa­me­ri­cano) entre el deca­dente Real Madrid y la poten­cia emer­gente Bar­ce­lona. La muerte de Bin Laden es de pelí­cula: “Una boda y nin­gún fune­ral”. Un dife­rente post pri­mero de mayo que se aho­rra pen­sar por qué la admi­nis­tra­ción nor­te­ame­ri­cana está pro­tes­tando en la calle y a punto de colap­sar. Mien­tras el tea party pro­pone entre­gar a cor­po­ra­cio­nes pri­va­das la ges­tión de los ayun­ta­mien­tos, los nor­te­ame­ri­ca­nos podrán dor­mir tran­qui­los por­que ya se ha hecho jus­ti­cia. No con­fun­dir prioridades.

El latino cui pro­dest (a quién bene­fi­cia) llena de sos­pe­chas a todo lo que tenga que ver con Bin Laden. Res­pon­diendo a esta pre­gunta, vemos que el “terro­rista más peli­groso del mundo” y su supuesta prin­ci­pal acción (la intro­duc­ción de dos avio­nes en las Torres Geme­las) han sido los hechos más pro­duc­ti­vos para la recu­pe­ra­ción de la hege­mo­nía del apa­rato militar-industrial en los Esta­dos Uni­dos, ade­más de ser­vir para mili­ta­ri­zar la segunda zona de mayo­res reser­vas de petró­leo, una vez fra­ca­sado el intento de con­tro­lar la pri­mera, la Vene­zuela del desobe­diente Chá­vez. 2973 muer­tos que jus­ti­fi­ca­ron dece­nas de miles de ase­si­na­tos en dos gue­rras. Al igual que ya nadie habla del avión que supues­ta­mente habría entrado en el Pen­tá­gono, no tar­da­re­mos mucho en saber que la vola­dura de las Torres Geme­las por culpa de los avio­nes tam­poco se sos­tiene (véase el escla­re­ce­dor libro de Eric Ray­naud, 11 de sep­tiem­bre: las ver­da­des ocul­tas, Madrid, Akal, 2010).

La pre­pa­ra­ción del nuevo enemigo una vez derro­ta­dos los Esta­dos Uni­dos, se tomó su tiempo. Como explicó el maes­tro de Hun­ting­ton, Zbieg­nev Brze­zinski, los muyai­di­nes fue­ron una “rein­ven­ción” de los Esta­dos Uni­dos para derro­tar a los sovié­ti­cos en Afga­nis­tán. No en vano, en la emble­má­tica Rambo III –recor­de­mos que Reagan era un actor de pelí­cu­las B– el excom­ba­tiente de Viet­nam lucha al lado de ellos con­tra los mal­va­dos comu­nis­tas. Tiem­pos de alian­zas extra­va­gan­tes, que diría Aznar. Bin Laden, como Noriega, estaba en nómina de la CIA, que ade­más de exis­tir en las pelí­cu­las tiene su ava­tar, mucho más peli­groso, en la realidad.

El argu­mento dado para no pre­sen­tar el cadá­ver (a los isla­mis­tas se les debe ente­rrar pasa­das 24 horas. Como no había país en donde hacerlo, lo han ente­rrado en el mar), no deja de aumen­tar las sos­pe­chas. ¿De ver­dad que los Esta­dos Uni­dos no sabía en todo este tiempo dónde estaba el jeque? ¿Con ese sofis­ti­cado sis­tema de saté­li­tes que te foto­gra­fía el DNI desde el espa­cio? La desa­pa­ri­ción del cuerpo deja más dudas que cer­te­zas. No hay que creer al que te ha men­tido antes. Y los Esta­dos Uni­dos lle­van min­tiendo desde que acu­sa­ron a los indios de terro­rismo antes de exter­mi­nar­los (sin olvi­dar el hun­di­miento de El Maine por su pro­pia mano y que jus­ti­ficó la gue­rra con­tra la deca­dente España del 98 y la apro­pia­ción de Cuba y Filipinas).

¿Qué va a pasar ahora con Al Qaeda? Como escri­bía John Cloud en el Time ya en 2001 (¿”Qué es Al Qaeda sin su jefe?”), la orga­ni­za­ción terro­rista es una “metá­fora” que per­mite a célu­las inde­pen­dien­tes recla­marse de ese grupo para obrar con deci­sio­nes pro­pias (como dolo­ro­sa­mente sabe­mos por los aten­ta­dos de Ato­cha en Madrid). Recuerda dema­siado a aque­lla novela en donde poli­cías infil­tra­dos en un grupo anar­quista iban eli­mi­nando a los terro­ris­tas pero, por el pro­pio secreto, seguían come­tiendo aten­ta­dos aun cuando ya sólo se con­for­maba la célula por infil­tra­dos. Con tanto secreto ¿quién sabrá nunca quién hace real­mente los aten­ta­dos? Des­a­pa­re­cido el peli­gro sovié­tico, nada mejor que un enemigo interno que jus­ti­fi­que la deten­ción del Estado de dere­cho en este momento de cri­sis del modelo neo­li­be­ral. Orwell redi­vivo. ¿Tene­mos real­mente algo que celebrar?

Robert Fisk ha plan­teado sus dudas acerca de la capa­ci­dad ope­ra­tiva de Al Qaeda para poner en mar­cha una ven­ganza por la muerte de su refe­rente. Es cierto, por el con­tra­rio, que la pará­li­sis por la posi­bi­li­dad de un aten­tado, deten­drá una vez más el pen­sa­miento y rega­lará todo el espa­cio del cere­bro a la espe­ranza de que el Coman­dante en Jefe res­pec­tivo haga todo lo posi­ble para fre­nar a los enemi­gos de la demo­cra­cia. Obama lo ha recor­dado: no hay que relajarse.

Bin Laden ha sido “eli­mi­nado” justo antes de que Al Qaeda que­dara en el olvido. Y en mitad de las revuel­tas árabes. ¿Para ali­men­tar a los sala­fis­tas y fre­nar el impulso demo­cra­ti­za­dor? El momento esco­gido para el anun­cio de su muerte ha sido muy opor­tuno. Igual que opor­tuna será toda la infor­ma­ción que, a par­tir de ahora, será difun­dida por goteo para man­te­ner can­dente el asunto. Osama dará por­ta­das des­pués de muerto.

Una pre­gunta sigue sin res­puesta: ¿serán para­dos los que han ido a cele­brar a las ver­jas de la Casa Blanca la supuesta muerte del terro­rista “número uno”?

juancarlos.monedero@gmail.com

_________________________

videos en 3d

Agen­cia de mar­ke­ting Online

info­gra­fia 3d

diseño de 3d

cerra­je­ros 24 horas

Anuncios

From → Uncategorized

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: